Casa rural Las Parras
Nuestro compromiso ecológico

Somos muy conscientes del daño que causamos al planeta, y es por eso que en nuestra casa hemos intentado, sin restarle confort, minimizar un poco su consumo energético con unas medidas nada innovadoras pero que creemos bastante eficaces:

Junto a esto hay algunos elementos que ayudan también a reducir el consumo energético, como son:
En tema de residuos nuestra aportación consiste únicamente en disponer de cubos de basura separados para el reciclaje.

Si bien estamos haciendo lo que buenamente está en nuestra mano, ninguna de estas medidas tendrá la más mínima efectividad sin tu colaboración. No es mucho lo que te pedimos:

Estas sencilas medidas tienen un gran efecto y además nos ayudáis a que podamos seguir manteniendo los precios.
 

Nuestras experiencias con la energía solar térmica

  En el año 2006 aprovechamos unas subvenciones del programa PROSOL de la Junta de Andalucía, para instalar un equipo doméstico de energía solar térmica.
Se trata de un TERMICOL con 4m2 de superficie de captación, de tipo forzado y 300 litros de acumulación. El agua que produce se envía a consumo, pasando previamente si no consigue la temperatura requerida mediante control manual, por un termo eléctrico de 80 litros situado en el cuarto de baño.

Aunque es difícil saber cuál ha sido el ahorro energético producido, ha sido elevado, y desde luego, en cuanto a su funcionamiento, ni la más mínima pega.

Desde marzo a octubre es muy raro que sea necesario conectar el termo; por lo general el problema suele ser de junio a agosto un exceso de calentamiento, que solucionamos subiéndonos al tejado y tapando una de las placas con una persiana.

En los meses invernales, si la ocupación es sólo de fines de semana, cuando el inquilino llega se encuentra con 300 litros de agua calentados a unos 65-70 grados después de toda una semana recogiendo calor, lo que en general es suficiente para 4 personas durante esos 2 días. Si se ocupa durante toda la semana, tras varios días, el depósito de 300 litros suele quedarse a unos 20-30 grados, por lo que sí que debe funcionar el termo eléctrico. Aún así, el salto térmico que tiene que salvar es bastante menor que sin la placa (de 40 pasa a 20 grados de salto térmico), de donde se deducen unos ahorros en torno al 50%.

Quizás es aventurado hablar de ahorros del 50% en invierno y del 100% el resto de año, pero las cifras reales no deben andar muy lejos. Tenemos pendiente hacer un estudio más exhaustivo que pondremos aquí.
 

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